Visita nocturna a Jesús Sacramentado
Se pueden hacer varias oraciones.
Compuesta por Sor Ángela de la Cruz:
Quédate con nosotros esta noche, Señor. Quédate para adorar, y alabar y dar gracias por nosotros mientras que dormimos, para hacer que baje del Cielo tu Misericordia sobre el mundo, para socorrer desde los tabernáculos de la tierra, a las Benditas almas que sufren en el Purgatorio su prolongada noche de sufrimiento y pena.
Quédate con nosotros para apartar la ira justa de Dios de nuestras populosas ciudades, envueltas en sus densísimas nubes de vicios y crímenes que claman venganza del Cielo.
Quédate con nosotros para guardar a los inocentes, para sostener a los tentados, para levantar a los caídos, para subyugar el poder del demonio, para impedir el pecado.
Quédate con nosotros para confortar a los que sufren, para bendecir a los que yacen en el lecho del dolor, para dar contrición a los que mueren, para recibir en los Brazos de tu Misericordia a las miles de almas que se presentan ante Ti esta noche para ser juzgadas.
¡Oh Buen Pastor, quédate con tus ovejas, defiéndelas de los peligros que las rodean y amenazan, pero sobre todo, quédate con los que sufren y con los agonizantes! Danos una noche tranquila, y un fin perfecto. Sé nuestro misericordioso Padre hasta lo último, para que sin temor podamos aparecer ante Ti como nuestro juez. Quédate, Señor, en mi corazón. Amén.
Otra oración:
¡Oh Divino Jesús! que durante la noche estáis solitario en tantos tabernáculos del mundo, sin que ninguna de vuestras criaturas vaya a visitaros y adoraros. Yo os ofrezco mi pobre corazón, deseando que todos sus latidos sean otros tantos de amor y adoración. Vos, Señor, estáis siempre en vela bajo las especies Sacramentales, vuestro amor misericordioso nunca duerme ni se cansa de velar por los pecadores.
¡Oh Jesús amantísimo, Oh Jesús solitario, haced mi corazón cual lámpara encendida; en caridad se inflame y arda siempre en vuestro amor. Vela ¡oh centinela Divino!, vela por el misero mundo, por los sacerdotes, por las almas consagradas, las extraviadas, por los pobres enfermos, cuyas noches interminables necesitan tu fortaleza y tu consuelo, por los moribundos y por ésta tu humilde sierva que para mejor servirte descansa pero sin alejarse de Ti, de tu Sagrario... donde vives en la soledad y el silencio de la noche.
Sea siempre bendito, alabado, adorado, amado y reverenciado el Corazón Sagrado de Jesús en todos los Sagrarios del mundo. Amén.
Otra oración:
¡Oh Dios escondido en la Prisión del Sagrario!. todas las noches vengo feliz a Tu lado para darte gracias por todos los beneficios que me has concedido y para pedirte perdón por las faltas que he cometido en esta jornada, que acaba de pasar como un sueño...
¡Qué feliz sería, Jesús, si hubiese sido enteramente fiel! Pero, ay, muchas veces por la noche estoy triste porque veo que hubiera podido responder mejor a Tus Gracias... Si hubiese estado más unido a Ti, si hubiera sido más caritativo con mis hermanos, más humilde y más mortificado, me costaría menos hablar Contigo en la oración.
Sin embargo, Dios mío, lejos de desalentarme a la vista de mis miserias, vengo a Ti confiado, acordándome de que "no tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos". Te pido, pues, que me cures, que me perdones, y yo, Señor, recordaré que "el alma a la que más has perdonado debe amarte también más que las otras..."
Te ofrezco todos los latidos de mi corazón como otros tantos actos de amor y de reparación. y los uno a Tus Méritos Infinitos.
Y te pido, Divino Esposo mío, que seas Tú mismo el Reparador de mi alma y que actúes en mi sin hacer caso de mis resistencias, en una palabra. ya no quiero tener más voluntad que la Tuya.
Y mañana, con la ayuda de Tu Gracia, volveré a comenzar una vida nueva, cada uno de cuyos instantes será un Acto de Amor y de renuncia.
Después de haber venido así, cada noche. al pie de Tu Altar, llegaré por fin a la última noche de mi vida, y entonces comenzará para mí el Día sin ocaso de la Eternidad, en el que descansaré, con Tu ayuda, sobre Tu Divino Corazón de las luchas del destierro. Amén.

Comentarios
Publicar un comentario